El presidente Donald Trump mandó instalar este miércoles dos enormes banderas estadounidenses en los jardines norte y sur de la Casa Blanca, como parte de una iniciativa personal financiada con fondos propios, según declaró el mandatario.

Los mástiles, de aproximadamente 30 metros de altura, marcan un nuevo símbolo visual en la residencia presidencial, donde hasta ahora solo ondeaba una bandera en el techo del edificio principal.

“Es un homenaje duradero a nuestro país”, afirmó Trump, quien supervisó personalmente el izado de una de las banderas en el jardín sur.

La instalación se suma a otras modificaciones estéticas impulsadas por el presidente, como la renovación dorada del Despacho Oval y planes para modificar la Rosaleda con fines logísticos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *