El Consejo Marítimo Báltico e Internacional (BIMCO), la principal organización del sector naviero mundial, solicitó la creación de un mecanismo internacional que coordine el tránsito de embarcaciones en el estrecho de Ormuz, tras el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para reabrir esta estratégica ruta comercial.
La entidad advirtió que, pese al entendimiento que contempla el restablecimiento de la navegación, todavía existen riesgos que impiden una reanudación inmediata y segura del tráfico marítimo en la zona.
Jakob Larsen, responsable de Seguridad de BIMCO, señaló que aún persisten amenazas como la presencia de minas en sectores del estrecho, además de posibles congestiones derivadas de la acumulación de barcos que buscan abandonar el golfo Pérsico. Por ello, recomendó a las compañías navieras actuar con prudencia mientras se definen protocolos claros de navegación.
Entre los aspectos pendientes destacan la habilitación de corredores seguros, la organización del flujo marítimo, los procedimientos para la salida ordenada de embarcaciones y la implementación de medidas de protección y respuesta ante emergencias.
Por su parte, el analista de BIMCO, Niels Rasmussen, estimó que el tráfico marítimo podría volver a niveles normales en aproximadamente dos meses una vez se garantice la seguridad de la ruta. Sin embargo, advirtió que la recuperación total del transporte de carga energética podría tardar más debido a los daños sufridos por instalaciones clave en la región.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más importantes para el comercio mundial de energía, ya que por esta vía transita una parte significativa de las exportaciones globales de petróleo y gas. Diversas compañías navieras internacionales han expresado cautela y esperan mayores garantías antes de retomar plenamente sus operaciones en el área.