Los fenómenos meteorológicos extremos causaron la muerte de más de 3,000 personas y afectaron a cerca de 13 millones en África durante 2025, según un informe presentado por la Organización Meteorológica Mundial.
El estudio revela que las inundaciones fueron el desastre natural más frecuente en el continente y representaron más de la mitad de los eventos climáticos registrados durante el año. Entre los casos más graves destacan las inundaciones en la República Democrática del Congo y Nigeria, que dejaron centenares de víctimas mortales.
Además, la sequía afectó a más de 8.5 millones de personas en África oriental, especialmente en países como Somalia y Kenia, donde las precipitaciones se mantuvieron por debajo de los promedios habituales.
La OMM advirtió que el continente continúa experimentando un acelerado aumento de las temperaturas. De acuerdo con el informe, el ritmo de calentamiento registrado desde 1991 es el más alto observado en cualquier período similar desde que existen registros. Las anomalías térmicas más significativas se concentraron en el norte de África, particularmente en zonas costeras de Argelia y Túnez.
El organismo también alertó sobre el retroceso de los glaciares africanos, que han perdido más del 90 % de su superficie desde finales del siglo XIX. Entre los ejemplos más notorios figura el del Monte Kilimanjaro, cuya cobertura de hielo se ha reducido drásticamente durante las últimas décadas.
Asimismo, el informe señala que el aumento del nivel del mar supera el promedio mundial en varias zonas del continente, incrementando los riesgos para las comunidades costeras. Pese a ello, menos del 40 % de los países africanos dispone de sistemas adecuados de alerta temprana, una herramienta clave para reducir el impacto de futuras emergencias climáticas.