El Banco Mundial (BM) publicó este 5 de enero su informe bianual Perspectivas Económicas Mundiales, donde se informa que la economía global podría avanzar un 4% este año y en el caso especifico de El Salvador, se prevé que crezca 4.6%.
Si bien el BM prevé que la economía salvadoreña crezca, ese porcentaje seguirá siendo insuficiente para recuperarse por completo del desplome que la pandemia del Covid-19 provocó en 2020. Cabe destacar que esta actualización significa una reducción de 0.3 puntos porcentuales en comparación con la última hecha en octubre (4.9%).
Las estimaciones del Banco Mundial indican que la economía salvadoreña cayó 7.2% al cierre del año pasado, para el 2021 se espera un crecimiento del 4.6%, pero en 2022 habría una desaceleración (la tasa de crecimiento será más pequeña) y el país solo avanzará en un 3.1%.
A nivel mundial, se espera que la economía se expanda un 4%, «suponiendo que la distribución inicial de las vacunas contra el Covid-19 se amplíe a lo largo del año».
En este contexto, el organismo internacional insta a que los países prioricen en el corto plazo el control de la propagación del Covid-19, garantizar una distribución «rápida y amplia» de las vacunas y apostar por un crecimiento sostenible que dependa menos de la deuda pública.
“Si bien la economía mundial parece haber entrado en una recuperación moderada, los encargados de la formulación de políticas se enfrentan a desafíos enormes – en materia de salud pública, gestión de la deuda, políticas presupuestarias, banca central y reformas estructurales – al tratar de asegurar que esta recuperación mundial, aún frágil, cobre impulso y siente las bases de un crecimiento robusto”, dijo el presidente del Grupo Banco Mundial, David Malpass, en un comunicado difundido por el organismo.
«Para superar los impactos de la pandemia y contrarrestar los factores adversos que afectan las inversiones, es necesario dar un gran impulso a la mejora del entorno empresarial, aumentar la flexibilidad del mercado laboral y de productos, y reforzar la transparencia y la gobernanza”, agregó.
Ante el escenario todavía incierto de la pandemia, el BM ha planteado dos escenarios para el crecimiento de la economía mundial: en el pesimista, los contagios siguen aumentando y se atrasan las vacunas, por lo que el crecimiento global sería de 1.6 %; y en el escenario optimista, que implica un control exitoso de la pandemia y una inmunización rápida de la población, la economía mundial crecería un 5%.
El organismo internacional también alertó sobre el efecto que el Covid-19 ha causado en la deuda pública, en particular la de los mercados emergentes y países en desarrollo como El Salvador.
El Covid-19 llevó a la deuda pública salvadoreña a niveles históricos, pues en 2020, la Asamblea Legislativa autorizó al Gobierno de Nayib Bukele la búsqueda de $3,645 millones en bonos o préstamos, aunque este no logró conseguir todos estos fondos.
Adicional a eso, el Ejecutivo consiguió $1,200 millones en deuda a corto plazo, la cual no necesita del aval de los diputados. Es así que el saldo total adeudado por el país llegó a $22,655.4 millones en noviembre pasado. Lo anterior, representó un incremento de $2,894.45 millones en comparación a noviembre de 2019.
