Meta comenzó a enfrentar este martes un juicio federal en Estados Unidos por las acusaciones de que Facebook e Instagram fueron diseñados para generar dependencia entre adolescentes y perjudicar su salud mental. Una coalición de 29 estados reclama cerca de $193,000 millones en sanciones.
El proceso se desarrolla durante aproximadamente seis semanas ante un tribunal federal de Oakland, California, y constituye el primer juicio federal de un amplio litigio que también involucra a TikTok, Snapchat y YouTube por presuntos daños relacionados con el uso de redes sociales por menores.
Los fiscales generales de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey encabezan el caso. La acusación sostiene que Meta habría ocultado información sobre los riesgos de sus plataformas, diseñado herramientas para mantener a los menores conectados y recopilado datos de niños menores de 13 años sin autorización de sus padres.
Los demandantes también buscan que Meta establezca medidas de protección más estrictas para los menores, incluyendo límites de tiempo de uso y restricciones a las notificaciones que los adolescentes no puedan modificar por sí mismos.
Aunque ocho personas integran el jurado, su función será únicamente consultiva y la decisión definitiva corresponderá a la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers.
Entre los principales testigos previstos figuran el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, y el exingeniero de la compañía Arturo Béjar, quien ha cuestionado públicamente las prácticas de la empresa relacionadas con la seguridad de los menores.
Meta rechaza las acusaciones y sostiene que las pruebas demostrarán su compromiso con los usuarios jóvenes. Para especialistas, además de una eventual sanción económica, el juicio podría obligar a la compañía a modificar el funcionamiento de sus plataformas y generar un importante impacto reputacional.