El Banco Mundial estimó que los terremotos registrados el 24 de junio en Venezuela ocasionaron daños directos por $19,600 millones, y advirtió que una reconstrucción limitada podría retrasar la recuperación económica del país hasta 2036.
El informe indica que el sector de vivienda fue el más afectado, con pérdidas de $9,300 millones, seguido por la infraestructura, con $5,200 millones, y los edificios no residenciales, con $5,000 millones. Los estados de La Guaira, Distrito Capital, Miranda y Carabobo concentraron el 85 % de los daños estimados.
El organismo señaló que, si no se incrementan las inversiones para la reconstrucción, la capacidad productiva, el producto interno bruto (PIB) y el consumo permanecerán por debajo de los niveles previos al desastre durante la próxima década.
El Banco Mundial informó que trabaja junto al Gobierno de Venezuela, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF para coordinar el apoyo técnico y financiero destinado a la recuperación. Según el balance oficial, los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 dejaron 5,398 fallecidos, tras la confirmación de 52 nuevas víctimas.