El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a Israel e Irán a detener de inmediato las hostilidades, luego de una nueva escalada militar que amenaza con afectar los esfuerzos diplomáticos para reducir las tensiones en Oriente Medio.
El repunte del conflicto se produjo tras un bombardeo israelí en los suburbios de Beirut, al que Irán respondió con el lanzamiento de misiles. Posteriormente, fuerzas israelíes realizaron ataques contra objetivos en varias ciudades iraníes, incluida Teherán.
Trump aseguró que ambas partes buscan alcanzar un alto al fuego y expresó confianza en que las negociaciones puedan continuar pese a los recientes enfrentamientos. Sin embargo, las autoridades iraníes advirtieron que responderán con mayor fuerza si se producen nuevas acciones militares en su contra.
La escalada ocurre en un momento clave para los contactos diplomáticos orientados a poner fin al conflicto. Funcionarios iraníes señalaron que las conversaciones siguen en marcha, aunque reconocieron que la situación podría complicar el proceso.
Las repercusiones también se hicieron sentir en los mercados internacionales. Los precios del petróleo registraron un fuerte incremento debido a la preocupación por posibles afectaciones al tránsito marítimo en rutas estratégicas para el comercio energético mundial, mientras los rebeldes hutíes de Yemen anunciaron restricciones a la navegación de embarcaciones israelíes en el mar Rojo.
La comunidad internacional mantiene la atención sobre la crisis, ante el riesgo de que una mayor confrontación entre Israel e Irán provoque una expansión del conflicto en la región.