La Administración del presidente Donald Trump estudia nuevas directrices migratorias que permitirían negar la residencia permanente a solicitantes por sus posturas políticas, según informó The New York Times.
De acuerdo con la publicación, documentos internos del Departamento de Seguridad Nacional indican que funcionarios deberán tomar en cuenta expresiones públicas y opiniones al evaluar solicitudes de “tarjeta verde”.
Entre los criterios señalados figuran posibles conductas consideradas antiamericanas o antisemitas, así como participación en actividades propalestinas, protestas universitarias y otros actos que las autoridades interpreten como respaldo a esas posturas.
Según el reporte, estos elementos podrían ser clasificados como factores negativos dentro del proceso migratorio, afectando la posibilidad de obtener residencia permanente e incluso ciudadanía.
La propuesta también ha generado cuestionamientos legales, debido a que algunas acciones mencionadas, como la quema de la bandera estadounidense, han sido protegidas por la Corte Suprema bajo el derecho a la libertad de expresión.
Organizaciones defensoras de migrantes criticaron la medida y advirtieron que podría vulnerar derechos fundamentales y sentar precedentes sobre censura política en Estados Unidos.