La Administración del presidente Donald Trump impulsa un plan para ampliar la generación de energía nuclear en Estados Unidos, con el objetivo de responder al aumento del consumo eléctrico y reducir la dependencia de combustibles fósiles.

Actualmente, la energía nuclear aporta cerca del 20 % de la electricidad del país, aunque proyecciones del sector estiman que podría elevarse hasta un 30 % durante la próxima década si avanzan los proyectos previstos.

La estrategia contempla modernizar reactores existentes, sumar 5 gigavatios de capacidad adicional y construir 10 nuevas plantas antes de 2030.

Además, el Departamento de Energía anunció una inversión de $2,700 millones para fortalecer la capacidad nacional de enriquecimiento de uranio en los próximos diez años.

Uno de los principales motores de esta expansión es el crecimiento acelerado del consumo energético de centros de datos e infraestructura de inteligencia artificial, cuya demanda continúa en aumento.

Grandes compañías tecnológicas ya han comenzado a respaldar proyectos vinculados a energía nuclear para asegurar suministro estable y de largo plazo.

El plan también busca fortalecer la soberanía energética del país y enfrentar la volatilidad internacional en los precios del petróleo y el gas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *