El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, reaccionó la noche del sábado a declaraciones del recién nombrado secretario de Seguridad de Honduras, Gerson Onán Velásquez, quien afirmó que el llamado “Modelo Bukele” no puede aplicarse de manera idéntica en su país.
A través de sus redes sociales, el mandatario salvadoreño lamentó que el funcionario hondureño defendiera —según su interpretación— los derechos humanos de los criminales, y advirtió que esa postura tendría consecuencias graves para la población. Bukele señaló que había evitado pronunciarse previamente por respeto a las expectativas del pueblo hondureño en materia de seguridad.
Las declaraciones del secretario surgieron durante una entrevista televisiva concedida el 12 de febrero, en la que calificó el modelo implementado en El Salvador como “interesante” y digno de análisis, pero sostuvo que no constituye una fórmula replicable de forma automática en todos los contextos nacionales.
Velásquez, designado por el presidente hondureño Nasry Asfura, argumentó que Honduras posee condiciones territoriales y estructurales distintas. Señaló, además, que El Salvador cuenta con más de 60,000 efectivos entre policías y militares, así como un entorno institucional que —según afirmó— ha permitido reformas cuestionadas por sectores que defienden los derechos humanos.
En otra parte de la entrevista, difundida por TV Azteca Honduras, el funcionario hondureño también evaluó el estado de excepción aplicado durante el gobierno de Xiomara Castro, asegurando que no alcanzó los resultados esperados y que generó señalamientos por vulneraciones a derechos fundamentales.
Honduras enfrenta elevados índices de violencia, con problemas persistentes de homicidios y extorsiones vinculados a estructuras criminales. Por su parte, Asfura, quien ha manifestado contar con el respaldo del gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump, ha prometido priorizar el combate a la inseguridad durante su administración.