El juez federal Alvin Hellerstein emitió una orden que establece nuevas y estrictas reglas para el manejo del material confidencial dentro del proceso penal que se sigue en Estados Unidos contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro.

La disposición, dictada en el Distrito Sur de Nueva York, responde a una solicitud de la Fiscalía estadounidense y forma parte del proceso de “discovery”, etapa en la que la defensa accede a las pruebas del caso antes del juicio. El tribunal justificó las restricciones en la necesidad de proteger a testigos y resguardar la integridad de la investigación.

Según la orden, la evidencia entregada a la defensa no podrá ser compartida con otros acusados que aún no han sido detenidos, ni con sus equipos legales. Entre los señalados en el expediente figuran presuntos coimputados que permanecen prófugos.

Además, el juez estableció que el material solo podrá utilizarse con fines estrictos de defensa y queda prohibida su divulgación en redes sociales, internet o medios de comunicación. Algunas pruebas podrán ser clasificadas bajo niveles aún más altos de confidencialidad, limitando incluso el acceso directo de los propios acusados en ciertos casos.

El fallo también contempla que estas restricciones se mantendrán vigentes incluso después de concluido el juicio, bajo supervisión del tribunal, reforzando el carácter excepcional del caso.

De acuerdo con el tribunal, estas medidas buscan evitar posibles represalias contra testigos y prevenir filtraciones que puedan comprometer el proceso, que incluye acusaciones de narcotráfico, crimen organizado y narcoterrorismo.

La decisión se enmarca en un expediente de alto perfil que continúa su curso en Nueva York, bajo estricta vigilancia judicial.

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