Una jueza federal en Washington, Colleen Kollar-Kotelly, bloqueó este viernes el intento del Gobierno del presidente Donald Trump de exigir pruebas documentales de ciudadanía para alistarse en el registro federal de votantes.
La medida, impugnada por organizaciones demócratas y de derechos civiles, requería que los ciudadanos presentaran un pasaporte o una identificación oficial para registrarse, basándose en afirmaciones de Trump sobre supuestos votos de personas no estadounidenses.
Kollar-Kotelly determinó que el presidente no tiene autoridad para imponer dicha medida, ya que la regulación electoral corresponde a los estados y al Congreso, y que la orden ejecutiva viola la separación de poderes.
Esta decisión, que sigue a un bloqueo temporal previo emitido por la misma jueza, representa un nuevo revés para Trump y sus partidarios, quienes han insistido en que existen casos de votación ilegal por inmigrantes indocumentados, aunque los casos documentados son extremadamente escasos.