La empresa estatal Energía Eléctrica de Etiopía (EEP) anunció que dejará de otorgar licencias a nuevas compañías de minería de criptomonedas, debido a la elevada demanda energética que generan y a la presión pública por su impacto en el suministro eléctrico nacional.
El jefe de comunicaciones de la EEP, Moges Mekonen, explicó que la decisión responde a la incapacidad de la red para cubrir las crecientes necesidades de energía de este sector. Aunque las empresas ya instaladas seguirán operando, no podrán ampliar sus actividades y podrían enfrentar un aumento en las tarifas eléctricas.
En el último año, Etiopía se convirtió en un destino atractivo para mineros de bitcoin provenientes de países con restricciones como Rusia o China, gracias a su bajo costo de electricidad y abundante energía hidroeléctrica. Actualmente, 36 compañías han firmado acuerdos con la EEP: 25 en operación y 11 en fase de inicio.
Sin embargo, un informe energético proyecta que la minería podría llegar a consumir un tercio de la producción eléctrica nacional en 2025, en un país donde el 46 % de la población carece de acceso a la electricidad. Las autoridades advierten que este nivel de consumo pone en riesgo sectores esenciales, sobre todo en zonas rurales que aún dependen del diésel y sufren apagones.
El director general de la EEP, Ashebir Balcha, subrayó que la autorización para operar siempre fue temporal y que el Gobierno prioriza destinar electricidad a la población y a la exportación hacia países vecinos como Kenia, Yibuti y Sudán. En 2024, la minería de datos generó 55 millones de dólares en ingresos, y para 2025 se prevé alcanzar los 120 millones.
Pese a que en Etiopía está prohibido el comercio de criptomonedas, desde 2022 se permiten operaciones de alto rendimiento para la minería de bitcoin, lo que atrajo a inversionistas de Estados Unidos, China, Rusia y Emiratos Árabes Unidos.