Jonathan Alexander Aguilar, Roxana Beatriz López Cienfuegos y Juan Alberto Mojica, miembros del Barrio 18, fueron condenados a 20 años de prisión por el delito de extorsión agravada continuada. Los tres pandilleros fueron responsables de una serie de amenazas y extorsiones que comenzaron en enero de 2019 y se extendieron hasta diciembre de 2021, durante los cuales sometieron a una víctima a pagarles una cantidad mensual de dinero a cambio de no atentar contra su vida.
Este tipo de crimen, en el que las pandillas extorsionan a sus víctimas bajo la amenaza de violencia o muerte, ha sido una de las principales problemáticas en El Salvador. La condena fue impuesta por el Tribunal Segundo de Sentencia de Santa Ana, destacando el compromiso del sistema judicial de enfrentar los delitos cometidos por las pandillas, que afectan la seguridad y estabilidad de las comunidades.
La extorsión agravada continuada es un delito que conlleva una pena severa debido al daño psicológico y económico que causa a las víctimas, que se ven forzadas a ceder a las exigencias de los criminales por miedo a represalias. Las autoridades salvadoreñas siguen intensificando sus esfuerzos para desmantelar las redes de extorsión, que son una de las fuentes principales de financiamiento de las pandillas en el país.
Esta sentencia es un ejemplo más de la lucha contra el crimen organizado y la impunidad, así como el refuerzo de la seguridad jurídica para proteger a los ciudadanos de las amenazas y agresiones de las estructuras delictivas.