La agrupación Los Tucanes de Tijuana generó controversia tras su reciente presentación en la feria de Santa Rita, en el estado de Chihuahua, donde dedicaron una parte significativa de su repertorio a narcocorridos, un subgénero musical que ha sido señalado por su vínculo con la apología del crimen organizado.
Pedro Oliva, subdirector de Gobernación de Chihuahua, criticó el contenido del espectáculo al señalar que varias de las canciones hacían “alusión directa a personas involucradas en actividades ilícitas”. En México, varios estados han tomado medidas para restringir este tipo de música en espacios públicos, debido a su potencial influencia sobre audiencias jóvenes.
Los Tucanes, considerados referentes del género norteño y pioneros de los narcocorridos, ya habían sido vetados en su ciudad de origen en 2008, tras supuestamente dedicar un saludo a figuras del narcotráfico. Su regreso a Tijuana en 2023 marcó su reintegración a escenarios nacionales, pese al historial de controversias.
El debate sobre este estilo musical ha cobrado fuerza ante su creciente popularidad. En 2024, el cantante Peso Pluma, representante de los llamados corridos tumbados, obtuvo un Grammy por su álbum de música regional mexicana. Sin embargo, el fenómeno también ha expuesto a músicos a riesgos. El reciente hallazgo sin vida de cinco integrantes del grupo Fugitivo, desaparecidos en Tamaulipas, fue atribuido al Cártel del Golfo, según medios locales.
En Estados Unidos, las autoridades han tomado medidas similares. En abril, se revocó la visa a los miembros de Los Alegres del Barranco tras difundir en un concierto imágenes del capo Nemesio Oseguera, alias «El Mencho», buscado por las autoridades estadounidenses. A finales de mayo, Grupo Firme se vio obligado a cancelar un concierto luego de que su situación migratoria fuera puesta en revisión por la embajada estadounidense.
Aunque la presidenta electa Claudia Sheinbaum ha rechazado una política de prohibición directa, su administración impulsa iniciativas alternativas, como un concurso musical binacional enfocado en promover la paz y prevenir adicciones entre jóvenes de México y EE. UU., como una forma de contrarrestar el atractivo de estas expresiones musicales.