Un migrante mexicano en situación irregular, identificado como Ramón Morales Reyes, fue arrestado el 22 de mayo por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras enviar una carta amenazando con asesinar al expresidente Donald Trump en uno de sus mítines, informó la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem.
Thanks to our ICE officers, this illegal alien who threatened to assassinate President Trump is behind bars.
This threat comes not even a year after President Trump was shot in Butler, Pennsylvania and less than two weeks after former FBI Director Comey called for the… pic.twitter.com/Sr2pI08NuQ
— Secretary Kristi Noem (@Sec_Noem) May 28, 2025
La carta manuscrita fue recibida por un oficial de inteligencia de ICE el 21 de mayo y contenía amenazas explícitas contra el exmandatario. En el documento, Morales Reyes expresó su enojo por las políticas migratorias de Trump, alegando que su familia había sido deportada y que planeaba “autodeportarse después de dispararle a Trump en la cabeza con un rifle”.
“Estamos hartos de que este presidente se meta con nosotros, los mexicanos”, dice parte del texto revelado por el DHS.
Morales Reyes, de 54 años, fue arrestado en Juneau, Wisconsin, y se encuentra detenido en la cárcel del condado de Dodge a la espera de su deportación. De acuerdo con el DHS, el detenido ha ingresado ilegalmente a Estados Unidos al menos nueve veces entre 1998 y 2005 y cuenta con antecedentes por atropello y fuga, daños a la propiedad y alteración del orden público.
“Este migrante indocumentado que amenazó con asesinar al presidente Trump está tras las rejas”, afirmó la secretaria Noem.
El caso ha reavivado las tensiones en torno a la seguridad de los líderes políticos en Estados Unidos, especialmente tras el intento de asesinato contra Trump en Butler, Pensilvania, durante la campaña de 2024.
Además, el DHS criticó públicamente al exdirector del FBI, James Comey, por publicar en Instagram una imagen con conchas marinas y el mensaje cifrado “86 47”, considerado por algunos como un llamado indirecto a eliminar al 47º presidente de EE.UU. —en referencia a Trump. Comey posteriormente eliminó la imagen, pero el incidente ha generado controversia.
Noem hizo un llamado a los políticos y medios de comunicación a moderar su discurso en medio de un clima político altamente polarizado:
“No podemos permitirnos alimentar la violencia con palabras irresponsables o simbología ambigua”, advirtió.
El caso se produce en un contexto donde la retórica violenta y las amenazas contra figuras públicas han aumentado, intensificando el debate sobre los límites de la libertad de expresión y la seguridad nacional.