La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó este viernes que su gobierno mantiene una “mesa de diálogo” con Estados Unidos para abordar la amenaza del presidente Donald Trump de imponer aranceles del 25 % a los productos mexicanos. En una rueda de prensa, Sheinbaum destacó que se están tratando diversos temas con el gobierno estadounidense, con reuniones diarias para acordar medidas. Además, señaló que el gobierno mexicano tiene varios planes de contingencia listos, aunque no detalló cuáles serían los planes A, B y C.
Sheinbaum se mostró cautelosa y aseguró que su gobierno tomará decisiones «con la cabeza fría», tras reiterar que confían en que los aranceles no se impondrán. La mandataria había expresado previamente el 29 de enero su optimismo, asegurando que no creía que Trump llevara a cabo la medida, pero que, en caso contrario, ya tenían un plan listo.
Trump, por su parte, ha insistido en su amenaza de aranceles, acusando a México y Canadá de no hacer lo suficiente para frenar el flujo de migrantes indocumentados y de drogas como el fentanilo hacia Estados Unidos. A lo largo de la semana, también reiteró sus críticas a ambos países.
Por su parte, el secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, subrayó que la imposición de aranceles afectaría principalmente a los consumidores estadounidenses, quienes verían aumentados los precios de una variedad de productos. Ebrard mencionó ejemplos como computadoras, automóviles y pantallas digitales, productos que México exporta a Estados Unidos, señalando que los consumidores estadounidenses tendrían que afrontar un incremento del 25 % en el precio de estos productos.
El gobierno mexicano también advirtió que los aranceles no solo afectarían a las exportaciones, sino que podrían generar problemas en las cadenas de suministro en toda América del Norte. El T-MEC, el tratado comercial que reemplazó al TLCAN en 2020, fue precisamente una de las principales negociaciones impulsadas por Trump, y los aranceles irían en contra de sus propios acuerdos dentro de este tratado.
Los tres países miembros del T-MEC, México, Estados Unidos y Canadá, tienen prevista una revisión del acuerdo el próximo año, lo que podría añadir más complejidad a la situación comercial.