El congresista republicano Matt Gaetz, representante de Florida y presidente del caucus EE. UU., ha destacado la efectividad de la política de seguridad implementadas por El Salvador. Durante sus declaraciones, Gaetz subrayó que varios gobiernos de América Latina, incluido Panamá, están adoptando estrategias similares para combatir la delincuencia y mejorar la seguridad en sus naciones.
En particular, Gaetz mencionó el anuncio del presidente panameño, José Raúl Mulino, quien ha decidido emprender una lucha frontal contra las pandillas, inspirándose en el enfoque del gobierno salvadoreño. «Deseamos lo mejor al presidente Mulino en su guerra contra las pandillas. A Estados Unidos le interesa que las naciones de América Latina ofrezcan seguridad a sus ciudadanos, lo que ayudará a reducir la migración ilegal hacia nuestro país», afirmó Gaetz.
El congresista también se refirió a la creciente influencia de la estrategia de Bukele, sugiriendo que la decisión de Mulino podría interpretarse como una «bukeleización» de las políticas de seguridad a nivel internacional. Desde junio de 2019, Bukele ha implementado el Plan Control Territorial, que fue reforzado con un estado de excepción en marzo de 2022, aunque estas medidas no cuentan con el apoyo de la oposición política en El Salvador.
«Lo que está sucediendo es un fenómeno más amplio. El presidente Mulino está adoptando esencialmente el ‘estado de excepción’ de Nayib Bukele, una estrategia muy popular y efectiva. Este es el comienzo de un cambio en las políticas centroamericanas», escribió Gaetz en la red social X.
Con el lanzamiento de Panamá 3.0, desplegamos 1,032 nuevos agentes, 100 vehículos y 50 motocicletas para reforzar nuestra lucha contra las pandillas. No habrá escondite para los delincuentes: iremos casa por casa y finca por finca hasta que las calles vuelvan a ser de la gente… pic.twitter.com/SJ8g1yH9hk
— José Raúl Mulino (@JoseRaulMulino) October 11, 2024
En eventos recientes, Gaetz también enfatizó que el modelo de seguridad en El Salvador ha mostrado resultados concretos, reduciendo significativamente los homicidios y transformando al país en un referente de seguridad en la región. «¡El Salvador ha pasado de ser la capital mundial del asesinato a convertirse en un modelo inspirador para Occidente!», concluyó el congresista.