Ucrania impuso sanciones contra los productores y distribuidores de la serie animada rusa “Masha y el Oso”, al considerar que el programa contribuye a difundir una imagen favorable de Rusia y representa una forma de influencia cultural de Moscú.
La ministra de Cultura ucraniana, Tetiana Berejna, afirmó que las medidas permitirán bloquear la difusión del contenido en el país y solicitar a plataformas internacionales restricciones sobre su monetización.
El decreto presidencial incluye al estudio Animaccord y a varios creadores de la producción, estrenada en 2009 y distribuida internacionalmente, incluso a través de YouTube y servicios de streaming.
El Kremlin rechazó las sanciones. Su portavoz, Dmitri Peskov, ironizó que Ucrania había declarado una “guerra a los dibujos animados” y defendió la popularidad mundial de la serie.
La decisión forma parte de los esfuerzos de Kiev por reducir la presencia cultural rusa en Ucrania desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022.