El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse al estrecho de Ormuz como un supuesto “nuevo territorio estadounidense”, al difundir en Truth Social una imagen en la que la estratégica vía marítima aparece identificada con esa denominación.
Trump ya había planteado la posibilidad de que Estados Unidos asumiera el control del estrecho después de una eventual derrota de Irán. Sus declaraciones se producen en medio de las tensiones entre Washington y Teherán y de negociaciones que, según el contexto presentado, permanecen estancadas.
El mandatario estadounidense afirmó que su país mantiene el control de la zona y sostuvo que ningún barco debería atravesarla sin autorización de Estados Unidos. Irán ha rechazado las afirmaciones de Washington sobre el alcance de sus operaciones militares.
Las declaraciones también coinciden con el vencimiento, el 17 de agosto, del plazo de 60 días establecido tras un memorando de entendimiento firmado entre Estados Unidos e Irán el 17 de junio, que contemplaba el cese de operaciones militares como parte de las negociaciones para poner fin al conflicto.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo y gas. Su importancia energética y estratégica lo convierte en un punto clave dentro de las tensiones entre ambas naciones.
La referencia de Trump a convertirlo en territorio estadounidense supone una nueva declaración sobre el control de una vía marítima internacional que se encuentra fuera del territorio soberano de Estados Unidos.