La violencia contra el personal humanitario alcanzó nuevamente niveles alarmantes a escala mundial. Según la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), 907 trabajadores fueron asesinados, heridos o secuestrados durante 2025.
El organismo señaló que 377 trabajadores humanitarios fueron asesinados el año pasado, una cifra ligeramente inferior a la registrada en 2024. En lo que va de 2026, la violencia ha dejado además 82 trabajadores muertos, 97 heridos y 39 secuestrados.
La ONU advirtió especialmente sobre el uso creciente de drones armados, debido a que su bajo costo y facilidad de adaptación han ampliado el acceso a este tipo de tecnología. En Sudán, estos dispositivos estuvieron vinculados con el 80 % de las muertes de civiles registradas durante los primeros cuatro meses de 2026, principalmente en ataques contra mercados y centros de salud.
Tom Fletcher, responsable de las operaciones humanitarias de Naciones Unidas, pidió a los Estados reforzar el cumplimiento del derecho internacional humanitario y proteger tanto a la población civil como al personal de ayuda.
La OCHA recordó que, pese a los cambios tecnológicos en los conflictos, las normas destinadas a proteger a los civiles y trabajadores humanitarios continúan vigentes.