Diputados de Nuevas Ideas defendieron la reciente reforma a la Constitución de la República que elimina restricciones para la reelección presidencial y extiende el periodo presidencial a seis años. Según los legisladores, las modificaciones responden a demandas ciudadanas y no atentan contra la alternabilidad en el poder.
La diputada Elisa Rosales aseguró que la voluntad popular está en el centro de la reforma y que los salvadoreños continuarán decidiendo en las urnas quién debe gobernar. “No se está afectando de ninguna manera el principio de alternancia, que sigue vigente. Es el pueblo quien tiene la última palabra en los procesos electorales”, sostuvo.
Rosales también señaló que otras decisiones recientes, como la eliminación del financiamiento público a los partidos y el inicio del proceso para salir del Parlamento Centroamericano, responden a reclamos históricos de la ciudadanía. “La gente nos pedía que se terminara la deuda política y que se eliminara el Parlacen. Les estamos cumpliendo”, afirmó.
Por su parte, la diputada Suecy Callejas justificó la extensión del periodo presidencial como un paso hacia la estabilidad institucional y económica del país. “Estamos apostando al crecimiento económico y a garantizar seguridad jurídica. Inversionistas han preferido otros países por la incertidumbre que generan las elecciones frecuentes”, explicó.
Callejas añadió que la reforma busca ordenar el calendario electoral, hacer un uso más eficiente de los recursos públicos y establecer mecanismos como las elecciones de medio término, que permitan a la ciudadanía evaluar la gestión del Ejecutivo a mitad del periodo.
Negó que se pretenda instaurar un régimen autoritario o perpetuar a un solo presidente en el poder. “La alternabilidad sigue garantizada. No estamos proponiendo que se suspendan elecciones ni que haya un presidente vitalicio. Eso no es cierto”, subrayó.
Ambas diputadas coincidieron en que la reforma es legal, legítima y parte del mandato que el pueblo otorgó a Nuevas Ideas en las urnas. “Tenemos la responsabilidad de actualizar una Constitución que fue impuesta sin consulta y que protegía intereses de élites. Hoy, estamos cumpliendo con la voluntad ciudadana”, concluyó Callejas.