Las fuertes inundaciones que azotan el centro-sur de Texas han cobrado la vida de al menos 25 personas, según confirmaron este viernes las autoridades locales, mientras decenas siguen desaparecidas, incluidos varios menores de edad.
El sheriff del condado de Kerr, Larry Leitha Jr., indicó en conferencia de prensa que el número de fallecidos, que hasta hace horas era de 13, se elevó a 25 tras intensificarse las labores de rescate. El condado es uno de los más afectados por la crecida del río Guadalupe, cuyo desbordamiento ha arrasado viviendas, caminos y estructuras comunitarias.
Uno de los casos más delicados involucra al campamento cristiano de verano Mystic Camp, exclusivo para niñas, donde 23 menores siguen sin ser localizadas. De un total de 750 niñas alojadas, muchas fueron evacuadas, pero se teme que varias hayan quedado atrapadas en cabañas inundadas o destruidas por la corriente.
Los directores del campamento solicitaron asistencia aérea de emergencia, mientras continúan los esfuerzos por localizar a las menores desaparecidas.
Durante la misma rueda de prensa, el gobernador Greg Abbott declaró como zonas de desastre estatal a 14 condados: Bandera, Cope, Comal, Concho, Gillespie, Kendall, Kerr, Kimble, Llano, Mason, McCullouch, Menard, San Saba y Tom Green.
Las autoridades han desplegado un amplio operativo que incluye:
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14 helicópteros
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12 drones
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9 equipos de rescate especializados (con entre 400 y 500 rescatistas)
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Personal de la Guardia Costera y la FEMA (Agencia Federal para la Gestión de Emergencias), activados por el Departamento de Seguridad Nacional
La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, informó que se han sumado más equipos federales para reforzar las búsquedas, que continuarán durante la noche.
Las autoridades instaron a los residentes cercanos al río Guadalupe, así como a quienes vivan cerca de arroyos y afluentes, a evacuar inmediatamente hacia zonas altas. Se teme que las lluvias persistan y agraven aún más la situación.
Los equipos de rescate han logrado rescatar a 237 personas, pero las condiciones siguen siendo peligrosas. El gobierno ha pedido a la población que no intente cruzar caminos inundados y mantenga la calma mientras continúan las operaciones de emergencia.