Miles de ciudadanos venezolanos se manifestaron el martes en las calles de Caracas para expresar su rechazo al trato que han recibido más de 200 migrantes venezolanos deportados por Estados Unidos a El Salvador. Los manifestantes denunciaron lo que califican como un “secuestro” de estas personas, quienes, según las autoridades salvadoreñas, estarían vinculadas con la organización criminal Tren de Aragua.

La movilización fue convocada por sectores chavistas y se dirigió hacia la sede de la Asamblea Nacional (AN), donde la madre de uno de los deportados, Damelis Vegas, pidió justicia por su hijo, Rafael Martínez Vegas, de 31 años, quien sostiene que su hijo está siendo detenido de manera injusta. Según Vegas, la última vez que tuvo contacto con su hijo fue el 15 de marzo, cuando él le informó que tomaría un vuelo desde Texas hacia Venezuela.

“Fuimos engañados. Presidente Bukele, usted que dice ser cristiano, por favor, tenga piedad y misericordia de nosotras, las madres”, exclamó Vegas, mientras los manifestantes alzaban pancartas con los nombres de algunos de los deportados y consignas como «justicia», «libertad» e «inocente».

En medio de la protesta, se destacaron mensajes como «238 migrantes valientes, no delincuentes» y «migrar y tener tatuajes no es un delito». Los discursos de varios funcionarios chavistas, entre ellos el primer vicepresidente de la AN, Pedro Infante, también estuvieron enfocados en condenar las deportaciones y exigir una explicación por parte del Gobierno de El Salvador.

Infante calificó la deportación como “una de las maldades más crueles” contra el pueblo venezolano y demandó que el Gobierno de Nayib Bukele demuestre las razones detrás de la detención de estos migrantes. Además, aseguró que el Gobierno venezolano ha solicitado un hábeas corpus en El Salvador para garantizar la liberación de los deportados.

Por su parte, el vicecanciller para América Latina, Rander Peña, expresó su condena a los arrestos, calificándolos como un ataque contra Venezuela y contra los derechos humanos a nivel global. Peña también prometió que los migrantes regresarán «sanos y salvos» a Venezuela.

El presidente Nicolás Maduro, quien recientemente inició su tercer mandato tras una reelección controvertida, se mostró respaldado por las movilizaciones en Caracas y otras más de 100 ciudades del mundo. Maduro hizo un llamado al secretario general de la ONU, António Guterres, y al alto comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, para que intervengan en favor de los migrantes deportados.

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