El presidente venezolano Nicolás Maduro hizo una broma el martes, diciendo que casi viajó a Estados Unidos para asistir al debate presidencial entre Donald Trump y Kamala Harris, pero que su avión fue «robado» por las autoridades estadounidenses. Esta referencia alude a la incautación reciente de su aeronave en República Dominicana.
«Estoy muy pendiente del debate de esta noche, casi que me voy p’allá,» ironizó Maduro en una transmisión obligatoria por radio y televisión desde Caracas. «Si no me hubieran robado el avión en República Dominicana, me hubiera ido p’allá.»
El avión, un Dassault Falcon 900EX, fue confiscado el 2 de septiembre por las autoridades estadounidenses en República Dominicana, donde había estado retenido desde mayo, y fue trasladado a Florida. El Departamento de Justicia estadounidense indicó que la aeronave fue adquirida de manera ilegal y sacada de contrabando para el uso de Maduro.
Maduro acusó al presidente dominicano Luis Abinader de ser un «bandido» y un «ladrón,» prometiendo que el pueblo dominicano le pasará su cuenta en su momento. El gobierno dominicano, sin embargo, negó cualquier participación en la investigación que llevó a la incautación del avión.
La confiscación del avión se produjo en un contexto de tensión entre Venezuela y Estados Unidos, especialmente después de que Washington rechazara la reelección de Maduro en julio, calificándola de fraudulenta. La relación diplomática entre Venezuela y Washington se rompió en 2019 tras la primera reelección de Maduro y las sanciones económicas impuestas por la administración de Trump.
El avión incautado fue visto anteriormente en varios viajes oficiales, incluyendo uno a San Vicente y las Granadinas y en el traslado de Alex Saab, presunto testaferro de Maduro, durante un intercambio de prisioneros con Estados Unidos.