Armados con fisiles, una docena de policías ingresan a una barriada en la ladera de un cerro de la capital hondureña, en busca de pandilleros, en un operativo similar a las redadas impulsadas por el presidente Nayib Bukele.
La pandilla barrio 18 opera en esta colonia, es un lugar estratégico done se pueden movilizar y ocultar de las autoridades, mencionan las autoridades.

Para combatir las pandillas, desde el 6 de diciembre rige en honduras un estado de excepción que permite arrestos sin orden judicial, semejante al que está en vigor desde un año en El Salvador. El 31 de marzo, la presidenta hondureña, Xiomara Castro, encabezo una reunión con jefes castrenses y los titulares del congreso y la corte suprema, en la que decidieron instrumentar una segunda etapa, de la cruzada antipandillas, con despliegue de militares en las calles.
El ejército, fuerza aérea y naval colaboran de manera efectiva, ejecutando acciones y actividades en materia de seguridad, junto a la policía, dijo entonces el gobierno en un comunicado.