
El diputado John Wright Sol, de Nuestro Tiempo, se pronunció y dijo que era «nefasto» la reforma. «Eso se presta, digámoslo claro y pelado, se presta a corrupción, totalmente. Yo no lo veo de otra forma. (…). A mi juicio, la DOM tendrá recursos apartados para ejecutar obras en este transcurso de tiempo con toda esta discrecionalidad con fines meramente políticos. Yo creo que ese es el objetivo de corto plazo», dijo Wright Sol.
Claudia Ortiz, de Vamos, expresó que «se abre la posibilidad y se abre una puerta muy peligrosa para que incluso funcionarios que son los que están en el listado que no pueden ser contratistas, que no pueden ser ofertantes de las compras públicas puedan acceder», enfatizó Ortiz, y añadió que por la forma en que está redactado se podrían dar conflictos de interés y abuso de recursos públicos.
Por su parte, la diputada Elisa Rosales, de Nuevas Ideas, afirmó que la oposición está molesta por las reformas están abriendo el mercado. «En el 2024 van para afuera porque son una bola de corruptos», expresó Rosales.
También otra diputado que se mostró en contra, fue Rosa Romero, quien aseguró que “se está legalizando la corrupción ya que empleados y funcionarios puedan constituirse como sociedad anónima» para «poder ofertar a las alcaldías los proyectos que ellos mismos van a desarrollar». «Una vez constituidas estas sociedades podrán ofertar a precios mayores de los razonables».
La diputada Anabel Belloso expresó: «Esto no tiene nada que ver con el discurso oficial de modernizar ni de agilizar procesos, hemos visto que estos mecanismos para la único que han servido es para no transparentar, no rendir cuentas, habilitar endeudamiento y además, generar mecanismos que pueden derivar en algún momento en casos de corrupción», dijo Belloso.
Cabe recordar que la reforma a la ley de creación de la DOM le faculta a emitir y colocar bonos en el mercado nacional e internacional y titularizar activos, así como adquirir bienes inmuebles y donarlos a instituciones.