La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Kaja Kallas, acusó este martes a los negociadores estadounidenses de intentar que Ucrania acepte las condiciones planteadas por Rusia para poner fin a la guerra y defendió que el apoyo europeo ha permitido a Kiev resistir esas exigencias.
Durante un debate en el Parlamento Europeo, celebrado en Estrasburgo, Francia, Kallas sostuvo que la UE debe mantener su respaldo político y económico a Ucrania y participar directamente en cualquier negociación de paz con Moscú.
La funcionaria estonia afirmó que los países europeos también deben presentar sus propias condiciones en las conversaciones y descartó levantar las sanciones contra Rusia sin obtener concesiones a cambio.
«No vamos a ceder estas cosas gratis, porque no se trata solo de que haya paz, sino de que esa paz sea duradera y justa», manifestó ante los eurodiputados.
Kallas respondió además a las críticas sobre la falta de una estrategia europea para terminar el conflicto y recordó que en febrero presentó a los ministros de Exteriores del bloque una propuesta con las condiciones que considera necesarias para futuras negociaciones.
La representante europea defendió la continuidad de las restricciones económicas contra Moscú y aseguró que estas han privado a Rusia de un billón de euros en recursos que, según su valoración, podrían haberse utilizado para financiar la guerra.
«Las sanciones funcionan, porque, si no, ¿por qué querría Rusia que se levantaran?», cuestionó.
También advirtió que aceptar las exigencias rusas por temor a su arsenal nuclear podría alentar a otros países a recurrir a amenazas similares para conseguir objetivos políticos, lo que, a su juicio, aumentaría los riesgos para la seguridad internacional.
La jefa de la diplomacia europea recordó que Ucrania había aceptado propuestas para suspender las hostilidades, entre ellas una tregua en el sector energético, medidas para garantizar la navegación en el mar Negro y un alto el fuego general. Según Kallas, Rusia rechazó esas iniciativas.
«El único que no quiere la paz es Rusia», afirmó, al atribuir a Moscú la responsabilidad de obstaculizar los avances hacia un acuerdo y reiterar que cualquier solución debe garantizar una paz duradera y justa.
