El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, analiza la posibilidad de convocar elecciones generales anticipadas después de que el Congreso de los Diputados rechazara este viernes dos reales decretos impulsados por su Ejecutivo para abordar la crisis de vivienda.
Los decretos fueron rechazados con los votos en contra del Partido Popular (PP), Vox, Junts y otras formaciones, dejando sin efecto medidas relacionadas con la protección de inquilinos, los contratos de alquiler y la protección frente a determinados desahucios.
Tras la derrota parlamentaria, fuentes de La Moncloa indicaron que todas las opciones permanecen abiertas, incluido un eventual adelanto electoral. Sánchez dedicará el fin de semana a evaluar la situación política y seguirá también las movilizaciones convocadas para este sábado en distintas ciudades españolas por colectivos vinculados a la vivienda.
Durante el debate parlamentario, el mandatario cuestionó la posición adoptada por el PP y Junts y advirtió desde la tribuna que las consecuencias de su decisión podrían ser valoradas posteriormente por los ciudadanos.
Las dos iniciativas habían sido aprobadas por el Consejo de Ministros apenas días antes. El primero contemplaba, entre otras medidas, mecanismos de protección para personas vulnerables frente a determinados desahucios, cambios en materia de alquiler y disposiciones fiscales relacionadas con la vivienda. El segundo buscaba reforzar la estabilidad de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual.
El rechazo de las normas se produjo en medio de una creciente movilización social por el acceso a la vivienda. Colectivos de inquilinos mantienen protestas y han convocado nuevas manifestaciones para este sábado en diferentes puntos de España.
Sánchez deberá valorar durante las próximas horas el escenario parlamentario y la respuesta de las movilizaciones antes de determinar si mantiene la actual legislatura o plantea un adelanto de los comicios generales.
