La Guardia Costera de Estados Unidos informó que interceptó a principios de septiembre en el Caribe al buque Grace, señalado de transportar combustible con destino a Cuba.
Según las autoridades estadounidenses, la embarcación llevaba combustible en sus tanques de lastre y en varios contenedores. El operativo incluyó dos embarcaciones, un avión de vigilancia marítima HC-144 y un equipo táctico de la Guardia Costera.
Tras la intervención, el Grace fue escoltado hasta el puerto de Progreso, en el estado mexicano de Yucatán, donde autoridades de México confirmaron la presencia de combustible a bordo.
Estados Unidos señaló que el buque presuntamente utilizaba mecanismos asociados a la denominada “flota en la sombra”, utilizada para transportar hidrocarburos hacia Cuba.
La operación ocurre después de otro procedimiento realizado por Estados Unidos contra el buque Jaira Provider, que también transportaba combustible y navegaba bajo bandera de San Cristóbal y Nieves.
La situación se produce mientras Cuba enfrenta dificultades en su sistema energético. La isla arrastra problemas vinculados al deterioro de su infraestructura eléctrica y a las restricciones que afectan el acceso a combustibles.
La Guardia Costera estadounidense mantiene operaciones de vigilancia e interdicción en el Caribe, aunque la información oficial disponible consultada no incluye detalles adicionales sobre el destino final del combustible incautado en este caso.
