La Fiscalía General de la República (FGR) ordenó la captura de José Emilio Vargas Escobar, un salvadoreño solicitado por las autoridades de Estados Unidos por un caso de abuso sexual contra una menor ocurrido en Oceanside, California.
Según la investigación estadounidense, los hechos se registraron entre noviembre de 2002 y enero de 2003, cuando Vargas Escobar y su familia permanecieron temporalmente en la vivienda donde residía la víctima. Las autoridades lo señalan de realizar tocamientos reiterados y de cometer una agresión sexual el 17 de enero de 2003.
La investigación permitió obtener evidencia genética. En 2006, mientras Vargas Escobar cumplía una condena en Florida por otro delito sexual, las autoridades obtuvieron una muestra de ADN. Esta fue comparada en 2019 con evidencias del caso de California y, según la Fiscalía, los resultados coincidieron.
Tras cumplir su condena en Florida, Vargas Escobar fue deportado a El Salvador. Posteriormente, Estados Unidos solicitó su extradición para que responda ante la justicia por los hechos investigados en California.