El Gobierno de Nueva Zelanda presentó un proyecto de ley que busca impedir que los menores de 16 años utilicen redes sociales, una medida que obligaría a plataformas como Instagram, TikTok, Facebook y Snapchat a verificar la edad de sus usuarios.
La propuesta contempla multas de hasta el 10 % de los ingresos mundiales para las empresas que no adopten medidas suficientes para impedir el acceso de menores.
El primer ministro Christopher Luxon defendió la iniciativa al señalar que el uso intensivo de estas plataformas expone a los adolescentes a contenido perjudicial, tecnologías adictivas y problemas relacionados con el sueño, la educación y la salud mental.
La ministra de Educación, Erica Stanford, explicó que la responsabilidad recaería sobre las compañías tecnológicas y que no se contemplan sanciones para los menores ni sus padres.
Sin embargo, el proyecto enfrenta obstáculos políticos. Los partidos ACT y NZ First, integrantes de la coalición de Gobierno, han expresado su oposición, mientras que el Partido Laborista ha solicitado respuestas a varias interrogantes antes de definir su posición.