El Salvador registró cuatro homicidios durante julio, de acuerdo con estadísticas de la Policía Nacional Civil (PNC). La cifra duplicó los dos asesinatos reportados oficialmente en junio, aunque durante ese mes también se registraron al menos 14 hallazgos de personas sin vida en distintos puntos del país.
El primer crimen ocurrió el 13 de julio en San Dionisio, Usulután, donde fue asesinado Carlos Mario Ramírez, señalado como integrante de la MS-13. Por el hecho fue capturado Pedro Antonio Quinteros, también vinculado a la estructura criminal.
El 20 de julio, en Yucuaiquín, La Unión, Fredis Antonio Campos Álvarez fue detenido tras ser acusado de asesinar a su hermano y lesionar a su sobrino durante una discusión familiar. La Fiscalía informó que solicitará cadena perpetua contra el imputado.
Dos días después, una mujer fue asesinada en un estacionamiento de Sensuntepeque, Cabañas. Las investigaciones señalan como principal sospechoso a su expareja, Fabricio Antonio Meza, quien presuntamente le disparó desde una motocicleta. Familiares de la víctima solicitaron que el caso sea investigado como feminicidio debido a antecedentes de violencia.
El cuarto homicidio fue reportado el 31 de julio en San Miguel, donde un hombre de 51 años murió tras ser atacado con un objeto contundente. Por este caso fue detenido Manuel de Jesús Molina, de 42 años.
El Gobierno atribuye la reducción de los homicidios a la implementación del Plan Control Territorial y al régimen de excepción, vigente desde marzo de 2022. Paralelamente, la cuenta @DesaparecidosSV reportó al menos 11 hallazgos de cuerpos durante julio que no fueron divulgados por la PNC.