El gobernador de Texas, Greg Abbott, instruyó este martes a todas las agencias estatales y universidades públicas a suspender la tramitación de nuevas visas H-1B para trabajadores extranjeros altamente calificados y a iniciar una revisión del uso actual del programa. La medida responde a una directiva emitida por el presidente Donald Trump el año pasado.
«La economía de Texas debe beneficiar a los trabajadores y empleadores de Texas», afirmó Abbott en su orden, que busca priorizar a los residentes del estado en los empleos financiados con fondos públicos.
Las agencias y universidades no podrán presentar nuevas solicitudes de visas H-1B sin permiso escrito de la Comisión de la Fuerza Laboral de Texas hasta el 31 de mayo de 2027, fecha en que finaliza la próxima sesión legislativa. Además, deberán entregar informes detallados sobre las visas actualmente patrocinadas antes del 27 de marzo de este año.
El gobernador también exigió que se demuestre que los candidatos texanos tuvieron una oportunidad razonable de aplicar a los puestos ocupados por titulares de H-1B antes de presentar nuevas solicitudes.
Las visas H-1B permiten a empleadores estadounidenses contratar temporalmente a profesionales extranjeros en ocupaciones especializadas que requieren al menos una licenciatura, incluyendo ingenieros, desarrolladores de software e investigadores. La duración inicial es de tres años, con posibilidad de extensión hasta seis. El límite anual es de 65,000 visas, más 20,000 adicionales para quienes tienen maestría o doctorado en EE. UU.
En septiembre de 2025, la administración Trump anunció también una tarifa de 100,000 dólares para nuevas solicitudes de H-1B, dentro de su estrategia para priorizar a los trabajadores estadounidenses.