El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que Cuba “está a punto de caer” debido a que ya no recibe petróleo desde Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro, y sostuvo que la economía de la isla se encuentra en una situación crítica por la pérdida de ese apoyo energético y financiero. Trump calificó a Cuba como “una nación muy cerca del colapso” ante los periodistas antes de un mitin en Iowa.
Trump señaló que durante años el gobierno cubano dependió del petróleo y los ingresos provenientes de Venezuela, y que esa asistencia ha cesado tras la captura de Maduro y el cambio político en Caracas. A su juicio, esto dejaría a la isla sin la principal fuente de energía y recursos económicos.
El mandatario dijo que Estados Unidos mantiene “una presencia muy fuerte” en Venezuela y que trabaja de forma “excelente” con el gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez, asegurando que la cooperación con Caracas beneficiará tanto a ese país como a EE. UU.
El gobierno cubano ha rechazado las declaraciones de Trump, calificando la intervención en Venezuela como un “acto de terrorismo” y advirtiendo que no tolerará amenazas ni intimidaciones. El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que Cuba no aceptará concesiones políticas bajo coerción ni negociará en términos que comprometan su soberanía.
Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente presión de EE. UU. para cortar los suministros de petróleo venezolano hacia Cuba y otros aliados, como parte de una política más amplia tras la operación en Venezuela que llevó a la captura de Maduro. Cubanos y analistas internacionales han señalado que la isla ya enfrenta dificultades económicas significativas, agravadas por problemas estructurales y el impacto de sanciones y bloqueos.