El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, solicitó el apoyo de su homólogo salvadoreño, Nayib Bukele, para enfrentar la crisis carcelaria que vive su país, marcada por el hacinamiento, la corrupción y la violencia en los penales.
El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, confirmó la disposición del Gobierno salvadoreño a colaborar con Bolivia en materia penitenciaria. “Estamos listos para acompañar al presidente Rodrigo Paz en esta nueva etapa de cooperación y apoyo mutuo”, declaró.
Paz reveló que mantuvo una conversación telefónica con Bukele para abordar directamente el tema. “Le dije: ‘ayúdame con las cárceles, que vamos a necesitar muchas acá’”, relató.
La cooperación también incluirá la creación de una Cámara de Comercio, aunque la prioridad, según Ulloa, será fortalecer el sistema penitenciario boliviano.
Bolivia enfrenta una sobrepoblación carcelaria superior al 100%, con más de 32,000 reclusos y frecuentes hechos de violencia. El modelo salvadoreño, basado en el control total de los centros penales y la construcción de megaprisiones, ha despertado interés regional pese a las críticas de organismos de derechos humanos.