La Fiscalía General de Colombia abrió una investigación sobre una presunta red de tráfico de influencias que habría operado durante el Gobierno del presidente saliente, Gustavo Petro, a pocos días de que finalice su mandato.
De acuerdo con las denuncias, las hermanas Juliana y Verónica Guerrero habrían ofrecido a empresarios gestionar contratos con entidades estatales a cambio de pagos anticipados y comisiones, utilizando supuestos vínculos dentro del Ejecutivo.
El caso tomó mayor relevancia por la participación de Juliana Guerrero, quien fue propuesta por Petro para ocupar un viceministerio, aunque su nombramiento fue descartado tras revelarse irregularidades en sus credenciales académicas. El mandatario negó cualquier relación con las acusaciones y afirmó que, de comprobarse los hechos, se trataría de un fraude cometido por particulares.
La controversia también provocó la destitución de Angie Rodríguez, directora del Fondo Adaptación, luego de asegurar que había alertado al presidente sobre la influencia que ejercía Juliana Guerrero en el Gobierno. La investigación continúa mientras Petro se prepara para entregar la Presidencia el próximo 7 de agosto al mandatario electo, Abelardo de la Espriella.
