La Guardia Nacional de Puerto Rico (GNPR) pidió este martes a la ciudadanía mantener la calma, evitar especulaciones y acudir a fuentes oficiales luego de la polémica generada por los ejercicios militares realizados en el archipiélago por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ante la escalada de tensión con Venezuela.
En un comunicado, la GNPR explicó que las prácticas de la 22nd Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina (22nd MEU) son temporales y se ejecutan bajo coordinación para garantizar un mínimo impacto en la población local. El ayudante general, Carlos J. Rivera, enfatizó que estas operaciones fortalecen la interoperabilidad y el aprestamiento militar, además de reflejar el valor estratégico de Puerto Rico como centro de entrenamiento.
Estados Unidos ha desplegado en la región más de 4.000 militares, incluidos 2.000 marines, junto a aviones, ocho barcos militares con 1.200 misiles y un submarino nuclear, para patrullar las aguas cercanas a Venezuela y el Caribe con el objetivo de combatir el narcotráfico.
La 22nd MEU indicó que se espera un aumento en la actividad militar visible al público, incluyendo desembarcos anfibios, reconocimiento y técnicas de supervivencia, aunque no se han divulgado ubicaciones específicas por seguridad operacional.
Por su parte, la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, aclaró que no existe ninguna orden oficial para reactivar bases militares ni retomar prácticas en Vieques y Culebra, pese a declaraciones recientes del secretario del Departamento de Seguridad Pública, Arturo Garffer, que no descartó dicha posibilidad. Vieques y Culebra fueron utilizadas como campos de tiro por la Marina estadounidense hasta 2003, y aún continúan trabajos de limpieza de municiones sin detonar.
Grupos políticos y sociales, entre ellos Madres contra la Guerra, han expresado su rechazo a cualquier reactivación militar en el archipiélago.
La GNPR aseguró que mantiene coordinación con agencias locales, servicios de emergencia y autoridades civiles para garantizar la transparencia y seguridad operacional.
Este despliegue se da en el contexto de un aumento de presión sobre el presidente venezolano Nicolás Maduro, sobre quien la administración de Donald Trump duplicó recientemente la recompensa a $50 millones por información que conduzca a su captura.
Puerto Rico, como Estado Libre Asociado, conserva autonomía en asuntos locales, pero EE. UU. mantiene control sobre defensa, fronteras y relaciones diplomáticas.