Desde que el presidente Donald Trump asumió el control de la Policía Metropolitana y desplegó a la Guardia Nacional en Washington como parte de su campaña contra la criminalidad, la capital estadounidense vive un clima inusual de protesta. Paredes, postes y espacios públicos se han llenado de carteles, grafitis y pegatinas con mensajes de rechazo, convirtiéndose en un reflejo del descontento ciudadano.

Entre las expresiones más visibles se encuentran lemas como “Liberen a DC”, “Fuera fascistas de D.C.” y “FDT (Fuck Donald Trump)”, así como una obra callejera inspirada en Banksy que parodia el famoso “Lanzador de flores”, sustituyendo el proyectil por un sándwich. La imagen remite a Sean Charles Dunn, un exfuncionario detenido por lanzar un bocadillo a agentes federales, y se ha convertido en símbolo de resistencia en barrios como Noma, Adams Morgan y Dupont Circle.

“En un momento tan difícil para nuestra ciudad, estos pequeños actos de rebeldía dicen mucho”, comentó Trina, maestra jubilada que apoya las manifestaciones. La acción de Dunn se viralizó en redes sociales y fue replicada en marchas con pancartas que rezan: “No te metas con D.C. o te ganas un sándwich” y “Un pequeño sándwich para el hombre, un gran gesto para la democracia”.

Residentes como Deshonde, de Noma, destacan que estos gestos son formas pacíficas de oposición: “En medio de una toma hostil, un sándwich lanzado tiene más fuerza simbólica de lo que parece”, señaló.

La Casa Blanca justifica la intervención alegando una “ola de crímenes” y reporta más de 600 arrestos, incluyendo inmigrantes indocumentados. No obstante, las autoridades locales recuerdan que los delitos violentos en Washington disminuyeron un 26 % en el primer semestre de 2025 en comparación con el año anterior.

La medida de Trump se ampara en la Ley de Autonomía de 1973, que regula el autogobierno de la capital, y ha generado amplio rechazo. Según una encuesta conjunta de The Washington Post y la Universidad George Mason, ocho de cada diez residentes desaprueban la militarización de la ciudad.

El descontento se expresa con arte urbano: esculturas efímeras, carteles que ridiculizan al presidente y mensajes como “Trump debe irse ya” o “Manos fuera de D.C.” se multiplican en las calles. Incluso hay consignas en español que recuerdan: “Todos tenemos derechos, no importa el estatus”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *