La administración del presidente Donald Trump está ampliando los acuerdos internacionales para enviar a personas deportadas de Estados Unidos a países distintos de su nacionalidad, según reveló este miércoles CBS News con base en documentos internos.
De acuerdo con el medio, Uganda aceptó recientemente recibir a migrantes de otras naciones africanas, siempre que no tengan antecedentes criminales. Por su parte, Honduras ha acordado acoger a un número limitado de deportados latinoamericanos, incluidas familias con niños, aunque el documento sugiere que podría aceptar más en el futuro.
Desde julio pasado, cuando la Corte Suprema autorizó estas expulsiones, EE.UU. ha reanudado vuelos de deportación hacia terceros países, consolidando una de las principales promesas de Trump en su regreso a la Casa Blanca: endurecer la política migratoria y ejecutar deportaciones a gran escala.
Al menos una docena de países han aceptado o están en proceso de aceptar a migrantes deportados bajo esta política. Además, Washington estaría presionando a gobiernos como los de España y Ecuador para sumarse a la estrategia.
Un alto funcionario del Departamento de Estado, citado por CBS News, evitó confirmar negociaciones específicas, pero aseguró que la institución “apoya plenamente la política del presidente de mantener a América a salvo expulsando a inmigrantes ilegales que no tienen derecho a estar en el país”.
Entre las naciones que ya han recibido vuelos de deportación en los últimos meses figuran El Salvador, Sudán y Esuatini.