La administración del expresidente estadounidense Donald Trump criticó este viernes la decisión de una jueza federal que ordenó la extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos de Honduras, Nicaragua y Nepal, calificando el fallo como una distorsión del propósito original del programa migratorio.
La jueza Trina Thompson había determinado el jueves que más de 7,000 nepalíes, así como alrededor de 51,000 hondureños y 3,000 nicaragüenses, podrán seguir viviendo y trabajando legalmente en Estados Unidos, al extender el amparo que estaba programado para finalizar entre agosto y septiembre próximos.
La decisión se produce luego de una demanda presentada por beneficiarios del TPS, quienes alegaron que la administración Trump intentó cancelar sus protecciones motivada por consideraciones de discriminación racial.
En respuesta, la subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Tricia McLaughlin, afirmó que la suspensión del programa forma parte de los esfuerzos por “restaurar la integridad” del sistema migratorio estadounidense. “El TPS nunca fue diseñado para funcionar como un sistema de asilo de facto”, expresó en un comunicado.
McLaughlin también arremetió contra el fallo judicial, argumentando que “es otro ejemplo de cómo algunos jueces recurren al tema racial para distraer del fondo legal”. Añadió que el DHS apelará la decisión y continuará la disputa en tribunales superiores.
Durante su mandato, la administración Trump intentó cancelar el TPS a cientos de miles de personas de países como Haití, Venezuela y Ucrania, como parte de su política de endurecimiento migratorio. Sin embargo, diversas órdenes judiciales han bloqueado varias de estas decisiones, manteniendo vigentes las protecciones para algunos grupos mientras se resuelven los litigios.