La Corte Suprema de Estados Unidos decidió este miércoles mantener, de forma provisional, la suspensión de la controvertida ley SB 4-C de Florida, que criminaliza la entrada de inmigrantes indocumentados al estado.
La orden, emitida sin mayores explicaciones, rechazó la solicitud del fiscal general de Florida, James Uthmeier, de levantar el bloqueo impuesto por un tribunal inferior. La jueza Kathleen M. Williams, del Distrito Sur de Florida, había declarado que la ley “probablemente es inconstitucional” y suspendió su aplicación mientras se resuelve el caso.
La SB 4-C permite que las autoridades estatales arrestaran y encarcelaran a personas por ingresar sin permiso a Florida, incluso si ya regularizaron su estatus migratorio, y ordena su detención preventiva sin evaluar cada situación particular.
La legislación, impulsada por el gobernador republicano Ron DeSantis, ha sido cuestionada por organizaciones defensoras de inmigrantes y varios afectados, que argumentan que el control migratorio es competencia exclusiva del Gobierno federal.
Florida, con una población inmigrante que representa uno de cada cinco residentes, ha sido pionera en aplicar políticas migratorias estrictas, siguiendo la línea del expresidente Donald Trump. La decisión final de la Corte Suprema tendrá un impacto que podría influir en otros estados con medidas similares.