El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, partió este martes hacia La Haya para participar en la 55ª cumbre de la OTAN, donde buscará que los países miembros de la alianza se comprometan a incrementar su gasto en Defensa hasta el 5 % del PIB, una propuesta que ya ha generado tensiones con aliados como España.
Desde el Air Force One, Trump celebró en su red Truth Social la reciente tregua alcanzada entre Irán e Israel, la cual atribuyó en parte a sus esfuerzos diplomáticos. «Me dirijo a la OTAN donde, en el peor de los casos, será un periodo mucho más tranquilo que el que acabo de pasar con Israel e Irán», escribió.
Durante el vuelo, el mandatario volvió a cargar contra España por su reticencia a aumentar su presupuesto militar. “Siempre hay un problema con España. Pagan poco y deberían contribuir como los demás”, declaró a la prensa. También mencionó que «debería hacer algo» al respecto, en referencia a la negativa del presidente Pedro Sánchez a aceptar el nuevo umbral de gasto.
Trump compartió un mensaje del secretario general de la OTAN, el holandés Mark Rutte, en el que afirma que todos los países han aceptado el objetivo del 5 %, aunque algunos, como España, han negociado plazos o condiciones especiales. El gobierno español habría acordado una exención para alcanzar esa meta hasta 2035.
En declaraciones a bordo del avión presidencial, Trump evitó reafirmar su compromiso con el artículo 5 de la OTAN —el principio de defensa colectiva— y lo calificó como “dependiente de su definición”. A cambio, aseguró que “se compromete a ser amigo” de los líderes de la alianza y que explicará su posición exacta una vez en la cumbre.
La reunión de alto nivel, que se desarrolla del 25 al 26 de junio en Países Bajos, se produce en medio de una frágil tregua en Medio Oriente y en un contexto de renovadas presiones del mandatario estadounidense por redefinir el equilibrio de compromisos dentro de la alianza militar transatlántica.