El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán confirmó este martes el acuerdo de alto el fuego con Israel, propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y calificó el cese de hostilidades como una derrota para el Estado israelí. En un comunicado oficial, Teherán destacó que “la lucha de los guerreros” y el “sabio liderazgo” del país obligaron al “enemigo sionista” a aceptar la tregua y detener su invasión de forma unilateral. Sin embargo, advirtió que el Ejército iraní permanece en alerta para responder ante cualquier nueva agresión.
El presidente Trump anunció el alto el fuego horas antes de que entrara en vigor, señalando que el proceso comenzaría alrededor de las 07:00 en Israel y 07:30 en Irán. Por su parte, el gobierno israelí confirmó su aceptación del alto el fuego tras cumplir los objetivos de la ofensiva, aunque advirtió que responderá “con firmeza” ante cualquier violación.
No obstante, la calma duró poco. Varias horas después del inicio del cese, el Ejército israelí reportó un ataque con misiles desde Irán que activó las alarmas en el norte del país. La televisión estatal iraní negó que su país hubiese lanzado misiles en esa ocasión.
El presidente Trump expresó su frustración públicamente por los recientes bombardeos israelíes ocurridos tras el anuncio del alto el fuego. Desde la Casa Blanca y su red social Truth Social, instó a Israel a cesar sus ataques y a devolver a sus pilotos, calificando esas acciones como una “gran violación” del acuerdo.
En el balance humano del conflicto, las autoridades sanitarias iraníes confirmaron 610 muertos y más de 4,700 heridos durante los 12 días de bombardeos israelíes, en su mayoría civiles, incluyendo 13 niños. Organizaciones independientes estiman cifras aún mayores. Israel reportó 28 muertos y más de 1,300 heridos, principalmente leves.
El conflicto estalló el 13 de junio cuando Israel lanzó una serie de ataques contra instalaciones nucleares iraníes, escalando en bombardeos a diferentes objetivos. Irán respondió con misiles balísticos y drones contra diversas zonas del centro y norte de Israel. A pesar de la aceptación oficial del alto el fuego, ambas partes se acusaron mutuamente de incumplimientos tras su entrada en vigor.
La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de esta frágil tregua, mientras los líderes regionales y globales abogan por un regreso a las negociaciones diplomáticas para evitar una nueva escalada.