La Corte del Distrito Centro de Tennessee formalizó cargos en contra del ciudadano salvadoreño Kilmar Armando Ábrego García, señalado de liderar una red de tráfico de personas indocumentadas desde 2016. El caso fue presentado el 21 de mayo de 2025, mientras Ábrego se encontraba recluido en una prisión salvadoreña.
De acuerdo con la acusación respaldada por el Departamento de Estado y revelada recientemente por medios estadounidenses, Ábrego habría operado junto a seis cómplices identificados por códigos (CC-1 a CC-6), cinco salvadoreños y un guatemalteco. Utilizaban redes sociales, rutas modificadas y vehículos alterados para trasladar migrantes desde Houston, Texas hacia distintos puntos del país. Las operaciones incluían uso de identidades falsas y justificaciones laborales simuladas para evadir controles migratorios.
Uno de los episodios clave ocurrió el 30 de noviembre de 2022, cuando autoridades en Tennessee detuvieron a Ábrego en una camioneta con nueve pasajeros sin documentos migratorios. El vehículo había sido adaptado para ocultar personas y las versiones proporcionadas a la policía resultaron falsas. Datos de rastreo confirmaron que provenían de Texas, no de Missouri, como se alegó durante la detención.
Además del tráfico de migrantes, el expediente señala posibles vínculos con el traslado de drogas y armas, así como acusaciones de abuso sexual contra mujeres migrantes, aunque sin detalles específicos. El documento también menciona presuntos lazos con la pandilla MS-13, aunque no se presentan pruebas directas en el expediente.
De ser hallado culpable, el fiscal del distrito ha solicitado el decomiso de bienes, vehículos y activos que estén bajo la titularidad de Ábrego en territorio estadounidense. La acusación ha sido firmada por funcionarios federales del Grupo de Trabajo Vulcano, una unidad especializada en el combate al crimen organizado transnacional.