Las autoridades sanitarias de Nicaragua confirmaron este viernes que se han detectado 117 casos de infestación en humanos por gusano barrenador, una parasitosis causada por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, desde que se activó la alerta sanitaria animal en abril de 2024.
Según el director del Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA), Ricardo Somarriba, el mayor número de contagios en personas se concentra en Managua (42 casos), seguido de Carazo (11) y Chinandega (10). Algunas infecciones han sido graves, con larvas alojadas en partes sensibles del cuerpo como el rostro, busto y genitales.
El gusano barrenador penetra heridas abiertas y se alimenta del tejido vivo. En humanos, el contagio se produce principalmente a través del contacto con animales parasitados, como perros y gatos.
En total, Nicaragua ha reportado 18,059 casos de la plaga, principalmente en ganado bovino (12,440), porcinos (2,735) y equinos (1,360). Los primeros brotes se registraron en zonas fronterizas con Costa Rica, país por donde se presume que ingresó la plaga tras 25 años de haber sido erradicada.
El brote ha avanzado rápidamente por todo el país, alcanzando provincias del Pacífico, centro y norte, así como ambas regiones del Caribe, donde las autoridades mantienen un estricto control epidemiológico.
El gobierno nicaragüense continúa ejecutando medidas de contención con más de 120 técnicos en puntos fronterizos. Por su parte, Estados Unidos ha destinado $110 millones para apoyar los esfuerzos regionales contra esta amenaza que afecta a todos los animales de sangre caliente, incluidos los seres humanos.