Una corte salvadoreña sentenció este martes a 15 años de prisión a tres ex altos mandos militares por el asesinato de cuatro periodistas neerlandeses cometido en 1982 durante el conflicto armado salvadoreño. La decisión marca el primer juicio por un crimen de guerra que alcanza una condena en El Salvador tras la derogación de la Ley de Amnistía de 1993.
El jurado, compuesto exclusivamente por mujeres, encontró culpables al exministro de Defensa, general José Guillermo García; al exdirector de la extinta Policía de Hacienda, coronel Francisco Antonio Morán; y al coronel Mario Adalberto Reyes Mena, excomandante de la Cuarta Brigada de Infantería. Los tres fueron procesados por su papel en la emboscada en la que murieron los periodistas Koos Koster, Jan Kuiper, Joop Willems y Hans ter Laag en el caserío Santa Rita, Chalatenango, mientras documentaban los estragos de la guerra civil.
Reconocimiento internacional y alivio para las familias
El veredicto ha sido celebrado por el gobierno neerlandés. El embajador de Países Bajos para Centroamérica, Arjen van den Berg, presente durante la audiencia, expresó: “La tenacidad da sus frutos. La lucha contra la impunidad llevó mucho tiempo, pero se ganó. Esta decisión fortalece nuestro compromiso con la justicia”.
El diplomático también manifestó su satisfacción personal por las familias de las víctimas: “Por fin se ha hecho justicia. Pueden cerrar un capítulo doloroso de sus vidas”.
Un paso contra la impunidad
Óscar Pérez, director de la Fundación Comunicándonos, organización que representa a las familias de los periodistas, destacó el carácter trascendental del fallo: “Hoy la verdad y la justicia están de lado de las víctimas. Este ha sido un juicio histórico para El Salvador, para los periodistas y para el pueblo neerlandés, que durante más de 40 años ha clamado por justicia”.
Según los representantes legales, dos de los exmilitares se encuentran detenidos desde 2022 en un hospital de San Salvador por razones médicas, pero deberán ser trasladados a un centro penitenciario para cumplir la condena. Mientras tanto, el coronel Reyes Mena, residente en Estados Unidos, enfrenta un proceso de extradición que podría acelerarse tras la sentencia.
Una jornada que marcó historia
La audiencia se desarrolló en una sola jornada, bajo las normas del Código Penal de 1973, aplicadas debido a la fecha del crimen. El fallo incluye también una condena simbólica al Estado salvadoreño por la demora en el acceso a la justicia, y se ordena un pronunciamiento público del comandante general de las Fuerzas Armadas para que pida perdón a las víctimas en nombre de la institución.
Este juicio representa un precedente para futuros procesos relacionados con violaciones a los derechos humanos durante la guerra civil salvadoreña, que dejó al menos 75,000 muertos y 8,000 desaparecidos entre 1980 y 1992.