El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia anunció este martes que Evo Morales no podrá participar en las elecciones presidenciales de agosto próximo, al no poder registrar su candidatura. Los intentos de sus seguidores por inscribirlo bajo el Partido de Acción Nacional Boliviano (Pan-Bol) fueron rechazados, ya que este partido no tiene reconocimiento legal, explicó el secretario de Cámara del TSE, Luis Fernando Arteaga.
Morales, quien renunció en febrero al Movimiento al Socialismo (MAS), decidió postularse por Pan-Bol a última hora, pero este partido fue inhabilitado por el TSE debido a su falta de representación en las elecciones de 2020, donde no alcanzó el 3% de los votos. La medida también afectó al Frente Para la Victoria (FPV).
El exmandatario de Bolivia, que gobernó el país entre 2006 y 2019, no ha realizado declaraciones públicas tras la resolución del TSE, pero sus seguidores ya anunciaron protestas y bloqueos de caminos en diversas regiones del país.
Morales, quien se encuentra en la región cocalera del Chapare, enfrenta una orden judicial de captura por un caso de trata de menores que él niega. Además, el Tribunal Constitucional ratificó la semana pasada su inhabilitación para presentarse a un cuarto mandato, dado que ya ha ocupado la presidencia durante más de dos periodos consecutivos.
A pesar de su salida de la contienda electoral, los rivales de Morales continúan fortaleciéndose en las encuestas. El actual presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, considerado su heredero político, sigue siendo un candidato de peso, aunque su candidatura está aún en suspenso mientras la justicia determina si cumple con las normativas.
En la carrera electoral también están Eduardo del Castillo, exministro de Gobierno por el MAS, Samuel Doria Medina, empresario socialdemócrata, y Jorge Quiroga, expresidente de derecha. Otros exmilitantes del MAS y candidatos de centro y derecha completan el grupo de contendientes que lucharán por la presidencia en los comicios del 17 de agosto.