La Fiscalía General de la República (FGR) ha logrado que 12 miembros de la clica Saylor Locos Salvatruchos de la MS-13 sean condenados a penas de prisión que van hasta los 64 años. Los pandilleros fueron hallados culpables de una serie de delitos graves cometidos entre noviembre de 2016 y febrero de 2017, en varios cantones y distritos de los departamentos de San Miguel y La Unión.
Los condenados enfrentan cargos por extorsiones agravadas, tráfico ilícito de armas de fuego, homicidio agravado, intentos de homicidio, actos terroristas, y organizaciones terroristas. La investigación comenzó cuando un comerciante denunció a la pandilla por extorsionarlo y amenazarlo de muerte, un acto que se repetía con diversas exigencias de dinero, incluida una solicitud de «aguinaldo» en diciembre de 2016.
Entre los implicados en el caso, destacan Darwin Ernesto Jiménez Flores, Edwin Ernesto Mancía Flores (quien está prófugo), Javier Antonio Guzmán Alvarado y Carlos Mario Cañas Orellana. Estos cuatro pandilleros fueron condenados a 64 años de prisión por su participación en la detonación de una granada M-67 en el centro penal de Ciudad Barrios, San Miguel, el 24 de marzo de 2017, un acto terrorista que dejó graves consecuencias.
Otros miembros de la estructura criminal, como Juan Carlos Guevara Argueta, fueron condenados a penas de hasta 38 años de prisión por homicidio agravado y organizaciones terroristas. Además, José Ángel Pineda Hernández, José Gabriel Gómez Díaz y Óscar Armando Parada Delgado (también rebelde) fueron sentenciados a 28 años de prisión por extorsión agravada y otros delitos relacionados con el terrorismo.
El juicio fue llevado a cabo por el Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado J2 de San Miguel, con la participación de nueve procesados en la vista pública y tres más condenados en rebeldía.
Este fallo resalta el firme compromiso de la FGR en la lucha contra las pandillas y el crimen organizado, asegurando que los responsables de actos violentos y terroristas enfrenten la justicia con sentencias que reflejan la gravedad de sus crímenes.
