La Cancillería de Venezuela ha emitido un fuerte rechazo a la nueva alerta de viaje emitida por Estados Unidos, en la que se recomienda a sus ciudadanos no viajar a Venezuela y solicita a los estadounidenses o residentes permanentes que se encuentren en el país caribeño que lo abandonen «de inmediato». La alerta fue emitida este lunes por el Departamento de Estado de EE.UU. y reeditada para advertir sobre lo que considera «peligros extremos» que enfrentan los ciudadanos estadounidenses en Venezuela.
El comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano califica esta advertencia como un acto «hostil cargado de cinismo» y «propaganda política», y afirma que su propósito es alimentar la «campaña de agresión permanente» contra el país. En el texto, firmado por el canciller Yván Gil, el gobierno venezolano rechaza de forma categórica la alerta y la tacha de una herramienta de guerra psicológica y desinformación, diseñada para desacreditar a Venezuela en el ámbito internacional.
El Departamento de Estado de EE.UU. renovó este lunes su alerta de viaje para Venezuela, destacando los «peligros extremos» a los que están expuestos los estadounidenses en territorio venezolano. La advertencia señala riesgos como «detenciones injustas, tortura, terrorismo, secuestros, aplicación arbitraria de las leyes locales, delincuencia, disturbios civiles y una infraestructura sanitaria deficiente».
Este nuevo aviso hace hincapié en que EE.UU. no puede brindar los mismos servicios de asistencia consular y de emergencia en Venezuela debido a la ausencia de personal diplomático en el país, lo que incrementa los riesgos para los ciudadanos estadounidenses que se encuentren en la nación.
El gobierno venezolano no solo rechazó el contenido de la alerta, sino que también criticó la postura de EE.UU. sobre los derechos humanos, argumentando que mientras Washington acusa a Venezuela, es el propio gobierno estadounidense el que ha «secuestrado, encarcelado y desaparecido a migrantes», citando específicamente la situación de los niños migrantes. En este contexto, el comunicado menciona la denuncia de Venezuela sobre la retención de una niña de dos años, separada de su madre antes de que la mujer abordara un vuelo de repatriación hacia Venezuela.
Además, el comunicado asegura que la alerta de viaje no tiene como objetivo proteger a los ciudadanos, sino más bien continuar con una política de agresión hacia Venezuela. «Venezuela es un país de paz. Quienes deseen visitarnos con respeto y espíritu de hermandad encontrarán siempre abiertas las puertas de un pueblo digno, soberano y en revolución», subraya la Cancillería en su mensaje.
Cabe recordar que Washington mantiene una alerta de viaje a Venezuela desde febrero de 2019, citando la grave situación de inseguridad y los riesgos asociados al contexto político y social del país. La falta de personal diplomático en Caracas desde el retiro de la misión estadounidense en 2019 también se menciona como una limitación para proporcionar apoyo consular adecuado.
En respuesta a las medidas tomadas por EE.UU., el gobierno venezolano emitió en marzo de este año una alerta de viaje dirigida a sus ciudadanos que se desplacen o hagan tránsito por Estados Unidos. En ella, se advierte sobre los «riesgos y condiciones» que los venezolanos podrían enfrentar en dicho país, haciendo especial énfasis en la reciente deportación de migrantes a El Salvador bajo la Ley de Enemigos Extranjeros invocada por el presidente Donald Trump.
Este intercambio de alertas refleja las tensas relaciones entre ambos países, quienes mantienen posiciones encontradas en temas políticos, económicos y sociales, mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la situación.